EXPOSICIÓN ACTUAL

Inauguración: 11 de mayo

Las pinturas de Tatiana Blanqué son el resultado de una gran capacidad de observación pausada, reflexiva y profunda sobre la naturaleza. En sus enormes paisajes/pinturas podemos ver la compleja estructura de árboles que se alzan al cielo, entretejiendo un mundo deslumbrante de formas y colores, siempre acompañada de un fondo inmaculadamente blanco, tal vez para que podamos así apreciar el milagro de la creación en toda su magnitud.

Los árboles han existido desde hace 370 millones de años. Crecen bien arraigados a las profundidades de la tierra y se expanden en el espacio creando una parte importante de este mundo de formas complejas que denominamos paisaje. Desde tiempos remotos el ser humano ha venerado el árbol. En distintas culturas se le atribuyen poderes mágicos, aunque este aspecto poco interesa a Tatiana Blanqué. Para ella el árbol es una forma orgánica, la existencia del cual la ha acompañado sempre. Y es que para Tatiana, el árbol no es solo una expresión natural de la belleza en su sentido más amplio, sino que además es una figura irreemplazable del paisaje que nos rodea. 

Así pues nos encontramos ante una obra pictórica deslumbrante, sólida, de una belleza captivadora hecha con un trazo y una soltura propia de una pintora que vive con pasión el momento en el que vive y la obra de la cual inevitablemente nos invita a reflexionar sobre nuestra existencia en un mundo cada vez más amenazado por la deforestación y el cambio climático.