EXPOSICIÓN ACTUAL
Inauguración: 1 de junio

Como si el artista caminara bajo una directriz casi marcial -al artista el valor se le supone-, la obra de Masero es la expresión valiente de un impulso casi salvaje y contra naturaleza: amansar por un instante el «caos», reordenarlo para que sea «cosa».

Quizá por eso, la mirada de Xavier Masero sobre el mundo no es común. Más allá de mirar las cosas, sus ojos se detienen para saber cómo están hechas: «más que el pescado -diría Masero- amo la piel que lo hace pescado». De la naturaleza, escoge sus formas; del pensamiento, sus procesos. Su divisa: encontrar el orden escondido, y si no existe, inventarlo.

Como consecuencia, la obra de Masero es casi estructural, mecánica, tenaz en la resolución del enigma que el mundo le propone; su trazo se debate entre la materia orgánica y el gesto, bascula entre la geometría que modula el orbe y el caos que lo libera, y explora, más allá del todo, los recortes donde la naturaleza espontánea se convierte en arte.

Con esta exposición -quizás la más extensa y transversal que ha hecho en los últimos años- Xavier Masero hace una selección cuidadosa de sus obsesiones creativas, y rehuyendo de la "recopilación esencial", nos invita a seguir el mapa de su trayectoria artística, a perdernos por el conjunto multidisciplinar (pintura, escultura, cerámica y videoinstalación) de su propuesta artística, un tanteo creativo que no teme arriesgarse porque no entiende el error sino como un inevitable interludio hacia la resolución y la calma.